
El arte textil y el bienestar emocional se dieron cita en el NIDO de Parque Belgrano
Las instalaciones del NIDO Parque Belgrano, ubicado en el barrio Alto Comedero, se transformaron en un espacio de encuentro, aprendizaje y sanación a través de la jornada vivencial “Bordar es h...
Las instalaciones del NIDO Parque Belgrano, ubicado en el barrio Alto Comedero, se transformaron en un espacio de encuentro, aprendizaje y sanación a través de la jornada vivencial “Bordar es hilar el alma”. Esta iniciativa, impulsada por Intendencia de la Municipalidad de San Salvador de Jujuy, superó la idea de un taller técnico para proponer el bordado como una herramienta integral de autoconocimiento, expresión emocional y desarrollo comunitario.
Con un cupo de aproximadamente 60 mujeres, la jornada reafirmó al NIDO de Parque Belgrano como punto de encuentro y como faro de contención y desarrollo para la comunidad de Alto Comedero. Los organizadores invitaron a las interesadas a sumarse a los talleres regulares que se dictan los sábados y durante la semana, consolidando así un espacio donde cada puntada cuenta una historia y fortalece el tejido social de la región.
La administradora del NIDO General Belgrano, Irma Ovejero, destacó la importancia de este encuentro como “un espacio de intercambio profundo”. Según Ovejero, la jornada permitió que cada una de las asistentes pudiera llevarse conocimientos enriquecedores para sus labores, permitiéndoles “disfrutar de un momento maravilloso de integración y comunicación con las asistentes”. Durante el evento, se exhibieron creaciones realizadas por alumnas a lo largo del año, como el “kit carnavalero”, subrayando el progreso de quienes ya forman parte de los talleres del centro.
Por su parte, Maxi Pachado, facilitador y uno de los motores del proyecto, explicó que el objetivo central fue “que las mujeres encuentren en el bordado un espacio de expresión propia”. Pachado resaltó la convocatoria federal del evento, que atrajo a participantes de Punamarca, Ledesma y San Pedro. “Lo importante es empezar a bordar y encontrar que puede ser una fuente laboral, pero también se trata de una actividad terapéutica y social”, afirmó el facilitador, haciendo hincapié en que el bordado creativo utiliza la creatividad interna para trabajar con lo que hay en casa, fomentando la sustentabilidad y la economía circular.
La jornada contó con un panel de disertantes que abordaron el arte textil desde diversas perspectivas, combinando lo técnico con lo emocional y lo ancestral.
El recorrido de formación incluyó temáticas como Salud Mental y Emociones, a cargo de la licenciada Alfonsina Albarracín, psicóloga de la Dirección de Salud Integral y Género del Municipio, quien dio inicio a la actividad con el taller “Puntadas que sanan”. Albarracín explicó que su propuesta buscó “integrar aspectos emocionales ligados a esta actividad”, permitiendo que las talleristas tuvieran una experiencia vivencial conectada con sus sentimientos.
La profesora de artes visuales, Silvia Aramayo, aportó sus conocimientos sobre el uso de recursos del entorno para la creación de pigmentos. Su taller, denominado Tintes Naturales y Orígenes, se centró en brindar información útil sobre plantas, flores y cortezas como materia prima para la elaboración de pigmentos caseros artesanales y naturales, rescatando saberes ancestrales. “Vamos a les voy a dar un conocimiento sobre las tintes que tenemos alrededor, que sean naturales de nuestros orígenes”, señaló Aramayo sobre la importancia de reconectar con la naturaleza local.
Desde las Yungas, Florencia Castro (representante de La Mendieta, San Pedro y Ledesma) compartió la impronta de su región en el bordado artesanal mediante el módulo Identidad Regional; su intervención se basó en exponer el vínculo entre el entorno natural y la aguja: “Vine a contarles como de la naturaleza pasamos al bordado”.
El cierre de la jornada estuvo a cargo María Inés Cabana, tea blender y sommelier oriunda de Bárcena. Cabana propuso el té como un ritual de finalización para la jornada de formación, buscando otorgar un momento de introspección a las bordadoras en el segmento de cierre que se denominó, Cultura del Té y Bienestar: “La idea fue proponer este ritual íntimo que cada uno puede hacer con el té para buscar la paz, la calma”, expresó, trazando un paralelismo entre la ceremonia del té y la conexión necesaria para el arte del bordado.
Los interesados en sumarse a esta propuesta y experimentar las virtudes terapéuticas del bordado, pueden contactar con el facilitador Maxi Pachado al N° 388310516, o ingresando a la página de Facebook del NIDO General Belgrano, donde se publican continuamente flyers con información sobre horarios de los talleres disponibles; y también concurriendo a la Dirección de Oficios y Empleo o al CPV Santa Ana.