
Sigue la novela en la Aduana, sin definición sobre el futuro de su conducción
Buenos Aires, 13 septiembre (NA) -- Por estas horas, las incógnitas sobre el futuro del hombre a cargo de la Dirección General de Aduanas (DGA), José Velis, siguen a la orden del día. ...
Buenos Aires, 13 septiembre (NA) -- Por estas horas, las incógnitas sobre el futuro del hombre a cargo de la Dirección General de Aduanas (DGA), José Velis, siguen a la orden del día.
El funcionario pidió licencia por una cuestión personal pero aquellos que caminan por los pasillos del organismo dicen que podría dar un paso al costado a la brevedad.
Fuentes oficiales se limitan, ante la consulta de Agencia Noticias Argentinas, a brindar el guión establecido cuando el pasado 26 de agosto Velis decidió apartarse de su cargo, de forma temporal. “No hay ningún cambio confirmado”, y dejaron trascender motivos de índole personal.
La versión no coincide con lo que se escucha dentro de la Aduana.
En contacto con NA, cuadros del área precisaron que Velis ofreció la renuncia a fines de agosto, no se la aceptaron porque “no hay otro capaz de asumir el cargo” y que por ese motivo se dilataron las definiciones.
“Cuando desde arriba definan quien puede agarrar esto, Velis se va”, precisaron aquellos que día a día caminan la sede, con otro mensaje: esperan que el reemplazo salga de “un hombre de la casa”, que conozca bien la dinámica interna de un sector para nada fácil.
Y que además estuvo cruzado por intereses de distintos cuadros del oficialismo, como el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien no oculta sus deseos de achicar la estructura estatal encargada de vigilar, regular y controlar el tráfico de mercancías que entran y salen de un país.
Desde la Unión Industrial Argentina (UIA) siguen de cerca el tema. ¿Por qué motivo? Porque están viendo que con una Aduana de escasos recursos, con empleados mal pagos y sin una conducción sólida, el contrabando crece porque el organismo no cumple funciones básicas.
Así lo expresaron 6 de cada 10 empresas, que afirmaron que la competencia desleal tiene un impacto alto o muy alto en su actividad en un sondeo de carácter interno.
La proporción aumentó 5 p.p. respecto del mismo mes del año pasado.
El estudio marca que entre las empresas afectadas por esta problemática, la mayoría destacaron como consecuencias la reducción de sus ventas (48,4%) y rentabilidad (13,3%), y la presión para reducir sus precios (15,2%).
La mitad de las compañías señaló que los productos de origen externo se comercializan a precios artificialmente bajos, presionando los precios locales por debajo de niveles suficientes para cubrir los costos mínimos de producción.
Este no es el único problema identificado en la encuesta: también aparecieron la falta de certificaciones obligatorias (mencionada por el 15,3% de las empresas), la ausencia de trazabilidad (13,8%) y la comercialización sin factura u otras formas de informalidad (13,2%).
El complejo Textil indumentaria apareció entre los más perjudicados por la situación ya que el impacto de la competencia desleal y el contrabando es considerado alto o muy alto por el 84,6% de las compañías textiles y por el 76,2% de las empresas de confecciones, cuero y calzado. Todo un llamado de atención para el Gobierno.
Agencia NA